Soneto a mi directora F . Rubí
¡Oh, en mi primer encuentro!¡qué gran fallo!
terrible es mi ignorancia ¡se lo juro!
y atreverme a exigirle en mi “inglés puro”
-esos taiks- directora,¡¡ya es carallo!!
A tan gran osadía de un vasallo
que usted no se esperaba, estoy seguro
no descompuso el rostro en gesto duro
ni exigió de inmediato el “enmendallo”.
Lamento ese desliz y mi insolencia;
si hubiéralo sabido de antemano,
allí mismo le hiciera reverencia.
Sé que tengo el perdón de su alma noble
y disculpa mi error-"error de humano",
porque es usted un–RUBI-en partida doble.
JAMA
Mallorca verano de 1998